Reggae para denunciar la injusticia

El género de la canción protesta no es un empeño nuevo. En Latinoamérica y España, autores de los años 60, 70 y 80 se sirvieron del instrumento y la voz para canalizar las reivindicaciones sociales y políticas del momento.

Mucho ha llovido desde entonces y la protesta musical ha diversificado su forma de alcanzar al gran público. Uno de estos ejemplos es el sonido reggae de Tiken Jah Fakoly, un músico de Costa de Marfil, perseguido y amenazado de muerte por su filosofía de vida, cuyas letras relatan el drama humano en África y la injusticia generalizada.

Esta noche comparto en la hilandera uno de sus pegadizos temas “Plus rien ne m’etonne” (ya nada me asombra),  que a mi entender no sólo alude a las fehacientes lógicas del poder mundial paridas por intereses financieros y territoriales, sino a la pérdida de nuestra capacidad de asombro y de indignación ante el conocimiento de las violencias lejanas.

Que os guste.

Un cuentecillo para empezar el día o para acabarlo

Quiero comenzar mayo dedicando este espacio a una querida amiga. Una compañera de camino, de profesión académica y de vocación literaria, y también claro, una hermana del alma. Hoy deseo destacar su gran imaginación y su talento como escritora.

Así  que a continuación os dejo el enlace de un chistoso cuentecillo  suyo sobre el suicidio y las amargas despedidas que tiene la vida. Como reconocimiento a su originalidad ha sido leído en el programa El ojo crítico de RTVE. La narración se encuentra en el minuto 32.07. Su nombre es Virgínia Rodríguez.

Hoy, para empezar el día o para terminarlo: literatura.

El ojo crítico (27.04.2012)