Una pequeña-gran historia con Venezuela

Cualquiera que transite por esta loca ciudad en los últimos días conoce historias que vienen de Venezuela. Ya sea en la tienda del barrio, en los puntos de venta callejeros o en la peluquería de la esquina, los miles de recién llegados cuentan relatos personales cargados de gratitud y de impotencia a quien esté dispuesto a escuchar. Narran situaciones de verdadero terror, límites, que también desprenden una inmensa voluntad por salir adelante a pesar de la soledad, de la incertidumbre, del desarraigo, de la xenofobia.

La historia que voy a contarles me sucedió hace unas semanas al subir a un taxi que manejaba un migrante venezolano, una circunstancia que siendo bastante común, se convirtió en una chévere anécdota. Acababa de instalarme en el asiento trasero del auto amarillo, distraída con tumulto de las calles de Quito, cuando el conductor se dirigió a mí para preguntarme si podía compartir algo conmigo. Todavía a la expectativa de qué fuera a suceder, le dije resuelta que sí y me mostró la pantalla de su teléfono móvil. Se trataba de un vídeo casero en el que un bebé dormitaba sobre una cobija. Era su primer nieto, nacido apenas unos minutos antes en Venezuela. Entre risas y lágrimas me confesó su necesidad de compartirlo, aunque fuera conmigo, una extraña que utilizaba puntualmente su servicio de transporte. Y mientras presumía su nueva condición de abuelo, me habló de su travesía hacia esta tierra; se sentía feliz por la nueva oportunidad, aunque había dejado atrás lo que más quería. Al despedirnos, me dio las gracias por haber vivido con él aquel momento trascendente. ¡Qué locura! Lo que este humilde conductor no imaginó, es que yo también le estaría muy agradecida, pues su gesto llenó el vacío que sentía aquella tarde y me hizo parte de una linda historia que relataría a su pequeño, algún día.

 

 

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Reggae para denunciar la injusticia

El género de la canción protesta no es un empeño nuevo. En Latinoamérica y España, autores de los años 60, 70 y 80 se sirvieron del instrumento y la voz para canalizar las reivindicaciones sociales y políticas del momento.

Mucho ha llovido desde entonces y la protesta musical ha diversificado su forma de alcanzar al gran público. Uno de estos ejemplos es el sonido reggae de Tiken Jah Fakoly, un músico de Costa de Marfil, perseguido y amenazado de muerte por su filosofía de vida, cuyas letras relatan el drama humano en África y la injusticia generalizada.

Esta noche comparto en la hilandera uno de sus pegadizos temas “Plus rien ne m’etonne” (ya nada me asombra),  que a mi entender no sólo alude a las fehacientes lógicas del poder mundial paridas por intereses financieros y territoriales, sino a la pérdida de nuestra capacidad de asombro y de indignación ante el conocimiento de las violencias lejanas.

Que os guste.

Adictos al trabajo en situación de desempleo

No sé si alguno de ustedes ha llegado a sentirse en alguna ocasión como yo, pero para los que una vez fuimos adictos al trabajo, o sea, nuestro desempeño laboral era el centro y razón de ser de nuestras vidas, el encontrarnos en el desempleo es un situación  no sólo nociva en términos laborales, sino que implica ciertos efectos colaterales en las relaciones sociales.

Si usted tenía una agenda laboral completa hasta los fines de semana y las fiestas de guardar; si su principales amistades se forjaron en el entorno laboral; si respondía llamadas en su teléfono móvil a cualquier hora; si la bandeja de correo electrónico cada mañana estaba a rebosar y hoy, apenas le llega el spam de empresas comerciales, tal vez usted me comprenda. Puede que también le sucediera que con la última nómina y la postrera reunión de despedida, los refuerzos sociales se hicieron cada vez más laxos hasta desaparecer en el universo tedioso del tiempo libre.

Parece que hoy no queda más que salir a dar largos paseos bajo el sol primaveral, frecuentar a la familia y eso sí, dedicar la mitad de la jornada a profundizar en esto de las redes sociales y la búsqueda de empleo por internet, que dicen, ayuda. Y de paso, hacer nuevos amigos, con los que compartir, quizás, los recuerdos del tiempo a contrarreloj y de aquella vida que pasaba sin serlo.

Reconocimiento para el Blog La hilandera

Justo cuando una piensa que su blog es un completo desconocido en el universo virtual, pasan estas cosas. Una querida compañera de este mundo de la escritura, Candela Vizcaíno, lo ha propuesto en Un lugar ecológico  como the versatile blogger entre otros nueve.  Ahora tengo el placer y la responsabilidad de proponer diez nuevos blogs para esta mención. Ello me lleva no sólo a visibilizar a otros amigos y amigas que trabajan diaria y anónimamente en este espacio, sino a tomarme un tiempo para descubrir otros lugares escondidos y preciosos de la red. Para aquellos que figuran abajo, les recuerdo, que deben seguir la cadena. Para continuar tejiendo la red deben mencionar la persona que les propuso y otros diez blogs.

Estos son los nueve blogs que quisiera proponer para este reconocimiento (me falta uno, ¿alguna propuesta?):

Coaching y bienestar de Carmen Gómez

Bienvenido a Babia de Yolanda Alonso

Apaga y vámonos de María Sánchez

La tira de lejos de José Fernández Jaen

Letras en vena de Eduardo Boix

La gotera social de Eugenio Sanó 

Enseñ-arte  de Juan Diego Caballero 

El ojo de la cerradura de Noemí López

La acera de enfrente del Programa de Radio La acera de Enfrente 

Lo que dura, dura….¿o no?

Casualmente anoche mantuve una conversación acerca de la compra de un electrodoméstico, concretamente una nevera, o como dicen en Ecuador, una refrigeradora. A la salida del establecimiento, tras el dinero invertido, la pregunta del millón no pudo ser otra más que aquella sobre la duración de la nueva adquisición. La respuesta la teníamos clara: mucho menos que su antecesora.

Esa tarde quisiera compartir con vosotros un documental emitido en TV2 titulado Comprar, tirar, comprar  de Cosima Dannoritzer, que invita a reflexionar sobre la obsolescencia programada. En él se puede observar que este mecanismo del capital ya no es un secreto a voces, sino una descarada manera de provocar un consumo y desperdicio constante. La obsolescencia programada parece ser la clave para que el sistema suicida y despilfarrador en el que vivimos no interrumpa su crecimiento. Un progreso económico que probablemente no tendrá sentido cuando nuestro planeta limitado se convierta en un contexto inhabitable para los seres vivos, incluidos nosotros. El vídeo culmina positivamente, sin idealismos, pero con una clara apuesta por otros sistemas de producción armónicos con el entorno ambiental y una propuesta de cambio de paradigma con respecto al consumo y la construcción de la identidad. Deseo os guste. ¡No a la obsolescencia programada!

http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/documental-comprar-tirar-comprar/1382261/

 

La crisis española de forma inteligible y sentido del humor: Simiocracia

Aleix Saló, autor de Españistán. Este país se va a la mierda, regresa con su originalidad e ironía para contar, en formato cómic, qué ha pasado en la península ibérica desde los albores de la crisis financiera en 2008. Para todos aquellos que se han preguntado alguna vez cómo hemos llegado hasta aquí y no pueden descifrar (como una servidora) los datos macroeconómicos que vomitan los medios cada día,  para los que tienen curiosidad por conocer los entresijos de la economía española y también, su peculiar forma de administrar los recursos, aquí llega Simiocracia. Crónica de la gran resaca económica. Parece que el país de los toros por antonomasia tenía otra fauna por reconocer. Espero que les guste.

Orgullo de abuelos

Escribo rápidamente en el blog para compartir esta iniciativa de un joven que busca empleo, no sólo muy ingeniosa, sino entrañable. ¡Qué pena que ninguna de mis abuelas pueda hacerme un poco de promoción laboral! ¿Y si la clave del éxito estuviera en esas otras cosas que no se escriben en un curriculum vitae? No dejéis de verlo. A mí me ha encantado.

Receta casera de buñuelos de calabaza

En otro orden de cosas, con eso de que nos llega el frío y las fiestas de noviembre, os dejo aquí una sencilla receta para preparar los deliciosos buñuelos de calabaza. Un postre para chuparse los dedos que no deja indiferente a nadie. Tan sólo un consejo: ¡Sed prudentes con el dulce que en breve será Navidad!

http://cristina-soler-garcia.suite101.net/receta-de-temporada-bunuelos-de-calabaza-a70840